Dirección estratégica en la empresa: las claves para encontrar el rumbo

Hablar de Dirección Estratégica es hacerlo de una de las claves que pueden determinar el éxito de una empresa.

Un modelo de dirección que facilita a la organización una orientación, un camino a seguir caracterizado, precisamente, por ser variable, ágil y enfocado a resultados.

Para quien no sabe dónde va, ningún viento es favorable. La frase, atribuida a Séneca, define bien a aquellas organizaciones carentes de foco, de dirección estratégica, que les permita hacer frente a los retos del día  a día.

Ante la actual situación, con un entorno que es cambiante y desconocido, es fundamental que las empresas cuenten con una dirección estratégica.

 

La dirección estratégica  permite afrontar los  múltiples escenarios que se pueden dar.

Es decir, nadie puede adivinar con certeza qué va a ocurrir y eso es un elemento desestabilizante; pero sí que podemos crear  un modelo estratégico de dirección que contempla diversos escenarios  que se pueden dar.

De esta forma, la empresa se prepara para adaptarse al entorno que la rodea y transforma los obstáculos en oportunidades. Es, en definitiva, la parte más importante de la dirección empresarial.

 

¿QUÉ ES LA DIRECCIÓN ESTRATÉGICA Y CUÁLES SON SUS CARACTERÍSTICAS?

La dirección estratégica es el arte de dirigir las operaciones empresariales desde un foco analítico constante  para culminar el objetivo.

Existen diversos objetivos como:  incrementar ventas, ampliar la cuota de mercado, mejorar la digitalización de la empresa, reforzar y potenciar el área de recursos humanos, el crecimiento de la empresa, etcétera.

Para lograrlo, tendremos que fijar una serie de acciones, asignar ciertos recursos que nos permitan conseguirlo y trazar una estrategia en la que nos diferenciaremos de la competencia.

Pero, sobre todo, medir la viabilidad de nuestras acciones a través de la implantación de KPI’s.

La dirección estratégica nos permite marcar un rumbo para la consecución de unos objetivos.

Esto parte de un axioma muy simple: si tenemos una meta fijada, las acciones que hacemos están dirigidas a un mismo objetivo.

Con la dirección estratégica tendremos una metodología para llevar a cabo los pasos que necesitamos. A grandes rasgos estos pasos serán:

  • Realizar un análisis estratégico de la situación,
  • Formular las estrategias necesarias.
  • Implantarlas para alcanzar nuestros objetivos.
  • Medir nuestras acciones mediante KPI’s

Es importante aclarar que la estrategia es más bien una guía con la que tomar decisiones y no un manual de instrucciones.

 

VENTAJAS DE LA DIRECCIÓN ESTRATÉGICA

Los beneficios y las ventajas de una dirección estratégica clara se pueden apreciar principalmente, en todos los actores que conforman una empresa.

Así, por ejemplo, los empleados más bajos en la cadena de mando pueden trabajar con un objetivo concreto de forma eficiente.

Estos esfuerzos  permite trabajar en efecto cascada en la cadena de empleados y trabajadores hasta llegar a los accionistas. De esta manera, se confía en el potencial de la corporación para obtener el éxito financiero.

Para inversores y accionistas, una empresa con una dirección estratégica y centrada es más atractiva que una cuyo rumbo no esté claro o bien definido.

Contar con un grado elevado de organización y un plan para conseguir metas a corto, medio y largo plazo hace que sea más sencillo crecer y reunir capital. Podemos decir que contar con un modelo de dirección como este es una buena publicidad para los inversores e instituciones financieras.

Además, otra de sus ventajas es que favorece el cambio de cultura empresarial, uno de los grandes obstáculos de la estrategia. Como dice Tomás Guillén, CEO de Ifedes y profesor de dirección estratégica en diferentes escuelas de negocios, “La cultura desayuna estrategia cada día”. Este modelo de dirección también da protagonismo a los trabajadores, enfocándolos en la consecución de objetivos muy específicos, y optimizando los recursos empleados para ello.

Por otro lado, este tipo de dirección nos permite analizar tanto las debilidades como las fortalezas y trazar un plan adaptado a la mejora de estas características. Nos facilita el hecho de detectar errores o desajustes con suma rapidez y también áreas de mejora. De este modo, conseguimos mayor confianza y seguridad en las decisiones que vamos tomando con el paso del tiempo. Cuando tomamos una decisión y marcamos un objetivo claro, es mucho más sencillo eliminar gastos innecesarios; así podremos racionalizar la fuerza y eficiencia del trabajo.

En Ifedes llevamos más de 25 años ayudando a las empresas a conseguir el desarrollo de sus negocios mediante planteamientos estratégicos y basados en el análisis de datos. Todo, bajo el compromiso y la implicación de un equipo de especialistas en diversas ramas pero enfocados, principalmente, en el desarrollo de mercado y de gestión. Por tanto, si no sabes cómo implementar una dirección estratégica acorde a las necesidades de tu empresa, puedes contactar con nosotros. Te ayudaremos.

 

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